Los sitios de interés de Marruecos se recorren con un plano muy claro: alojarse en Marrakech y salir y volver. Desde el laberinto de tierra roja, tres días hacia el este al Sáhara; una excursión de un día hacia el oeste, al Atlántico. Dos líneas en direcciones opuestas desde el mismo alojamiento: así se monta este país.
Este artículo reparte nueve lugares en tres en Marrakech, cuatro en el Sáhara y dos en la costa atlántica, con precios, tiempos y hacia dónde seguir (Fez y Chauen no están incluidas). ⚠En este país el precio es lo que se negocia, así que van también las horquillas habituales. Con pasaporte español, Marruecos no pide visado para estancias turísticas de hasta 90 días (pasaporte con al menos tres meses de validez más allá del viaje). Precios y normas a fecha de julio de 2026.
Primero la geografía: desde una base, al este y al oeste
Con Marrakech en el centro, hay unos 560 km al este hasta Merzouga, la puerta del Sáhara, y 175 km al oeste hasta Essaouira, en el Atlántico. Las direcciones son opuestas y las distancias se llevan un orden de magnitud, así que «desierto o no» decide el esqueleto de todo el viaje. En avión es poco más de una hora desde Madrid o Lisboa, lo que hace muy practicable una vuelta por dos continentes con la Península.
Tres en Marrakech: no es una ciudad de ir tachando
Marrakech no es una ciudad en la que se vayan tachando monumentos. Se divide en la ciudad nueva (Guéliz), con hoteles y cafés de la época francesa, y la medina tras sus murallas de tierra rojiza (Patrimonio Mundial desde 1985), y la sustancia real de la visita es sencillamente el tiempo pasado en la medina. Del aeropuerto a la medina hay unos 15 minutos en coche.
Yamaa el-Fna: el corazón de la ciudad, que se transforma al anochecer
La gran plaza del centro de la medina es una «plaza viva» cuyo espacio cultural figura como Patrimonio Inmaterial de la Unesco. ⚠De día y al anochecer son dos sitios distintos: en cuanto cae el sol se montan los puestos de comida y con ellos suben la música y el humo. En el laberinto de la medina esta plaza es tu punto de referencia, así que metértela en el cuerpo primero y salir después a los callejones es el orden seguro.

Los zocos: regatear no es un combate, sino una forma de trato
El laberinto de mercados que sube hacia el norte desde la plaza. ⚠En este país está bien separado lo que se negocia de lo que es fijo. Supermercados y farmacias con etiqueta, y los autobuses de largo recorrido, tienen precio fijo; en todo lo demás negociar es el punto de partida. Cierra el precio del taxi antes de subir, y también los tours contratados sobre el terreno tienen margen. ⚠El patrón estándar es que alguien se ofrezca a enseñarte el camino y después te pida propina, así que lo único que tienes que decidir de antemano es que no sigues a nadie (Marruecos: seguridad y dinero).
Los riads: el silencio a un paso del ruido
Como alojamiento recomendamos con insistencia un riad, una casa tradicional de la medina reconvertida. Fuera el ruido y, tras una sola puerta, el silencio de un patio: ese desnivel es exactamente la experiencia Marrakech. ⚠El número de entrada que te sellan en el pasaporte al llegar te lo piden en el check-in de cada alojamiento, así que fotografía esa página (Guía de Marrakech).
Cuatro en el Sáhara: tres días es lo más corto y a la vez lo más sensato
⚠De Marrakech a Merzouga, la puerta del desierto, hay unos 560 km. Una excursión de un día es físicamente imposible, y con dos días queda en ir y volver. Tres días, con los sitios del Patrimonio Mundial y las gargantas por el camino y una noche en el desierto, es la forma más corta y a la vez la más sensata: por eso todas las agencias venden exactamente la misma ruta.
Tizi n’Tichka: por encima de los 2.260 m en curvas
La primera mañana se sale de Marrakech por las curvas del Tizi n’Tichka (2.260 m). Al sur del Atlas el paisaje cambia de golpe, de llanura verde a estepa seca de color rojizo: en ese tramo el cuerpo entiende que se va hacia el Sáhara, y el trayecto deja de hacerse largo.
Ait Ben Hadu: un poblado fortificado de la época de las caravanas
Pasado el puerto, y ya cerca del mediodía, aparece un poblado fortificado de los tiempos del comercio caravanero (Patrimonio Mundial desde 1987). Ese conjunto de adobe que se amontona ladera arriba es conocido también como plató de cine. Un guía local cuesta unos 2 € por persona: un precio extraordinario para un Patrimonio Mundial de esta magnitud.

Erg Chebbi: una hora en camello hacia una cordillera de arena
El segundo día se va hacia el este por la garganta del Todra y se llega a Merzouga a última hora de la tarde. Aquí se deja el coche, se cambia al camello y en alrededor de una hora se cruzan las dunas del Erg Chebbi, una cordillera de arena de hasta unos 150 m de altura, hasta el campamento. Alrededor de la puesta de sol la arena cambia de expresión de un modo asombroso, así que pasa en las dunas el rato libre que queda tras llegar.

Amanecer sobre las dunas: el tercer día empieza a oscuras
La tercera mañana te despiertan a oscuras y subes la duna que hay detrás del campamento a esperar el sol. El sol asoma por la cresta de las dunas: por esa única imagen se han hecho dos días de carretera. ⚠Incluso en abril, la mañana y la noche son frías; una capa de más es obligatoria. Después del desayuno se vuelve a Marrakech o se sigue a Fez: ⚠las dos son etapas de 500 km, y la mayor parte del día se va en el coche (Tour por el desierto del Sáhara).
⚠Lo que cuestan los tours: tour en grupo contratado sobre el terreno, 850-1.200 DH (unos 80-110 €), negociado en el alojamiento o en el mostrador y pagado en efectivo en dírhams. La comida suele ir aparte (unos 10-13 € por comida), y eso vale para todas las variantes. ⚠Merzouga queda más o menos a medio camino entre Marrakech y Fez, así que terminar en Fez el tercer día convierte la vuelta por Marruecos en una línea sin repetir camino (el suplemento ronda los 150-250 DH).
Dos en la costa atlántica: 175 km al oeste, cuando la tierra roja cansa
Medina y murallas de Essaouira: un laberinto en el que no puedes perderte
Cuando el ruido rojizo de Marrakech empieza a desgastar, se va 175 km al oeste, 2,5-3 horas en autobús. Portugal tuvo aquí una plaza comercial, y en el siglo XVIII (hacia 1765) un arquitecto francés trazó una ciudad fortificada planificada, cuya medina fue declarada Patrimonio Mundial en 2001. ⚠Al ser planificada, las calles van casi rectas: al revés que en Marrakech, este es un laberinto en el que no puedes perderte. Se puede caminar por la muralla (la Skala) con sus cañones apuntando al Atlántico.
El puerto pesquero: barcas de madera azules y lonja
Al sur de la medina está el puerto con las barcas de madera azules, el símbolo de la ciudad. Muralla, medina, puerto y comida suman 4-5 horas, que es casi exactamente el tiempo que deja allí una excursión de un día. Se llega con un tour en grupo por unos 12-25 € con traslado incluido o en el autobús de Supratours, 100-140 DH por trayecto, unas 7 salidas al día, unas 3 horas (la terminal está bien localizable, junto a la estación de tren de Marrakech). ⚠CTM sale más barato, unos 90 DH por trayecto, pero pasa menos y su parada en Essaouira queda a 20 minutos a pie de la medina (Essaouira: excursión de un día).
Por número de días: hasta dónde llegan estos nueve lugares
- 2 noches: solo Marrakech: medina, plaza y zocos, durmiendo en un riad. Sin desierto se puede dejar corto
- 3 noches: Marrakech más excursión a Essaouira: dos caras opuestas, la ciudad de tierra roja y el puerto azul y blanco. Tres horas por trayecto lo convierten en un día cómodo
- 5-6 noches: los nueve lugares: la forma habitual es salir y volver: dos noches en Marrakech, dos en el desierto y otra al regresar. Enlazado con la Península son poco más de una hora de vuelo para una vuelta por dos continentes (Marruecos, España y Portugal)
Tres cosas que dejar cerradas antes de salir
- Si vas al Sáhara o no: si vas, hacen falta tres días como mínimo, y eso decide el esqueleto de todo el viaje. Los 560 km por trayecto no se regatean
- Cómo vas a conseguir efectivo: ⚠el dírham es una moneda cerrada y solo se pueden sacar del país 2.000 DH. Da por hecho que no podrás comprarlo antes: se consigue allí y se gasta allí. Saca en un cajero del aeropuerto o de la ciudad, o cambia en una casa de cambio (mira el tipo expuesto)
- Conocer los patrones de los pequeños engaños: la violencia es rara; los timos pequeños son cotidianos. Como los métodos tienen patrones fijos, saberlos es justamente lo que los evita. Antes de salir, consulta las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores
Los precios y las horquillas cambian. Un mismo tour se mueve de precio según por dónde se contrate, así que compara varias ofertas. Cómo encaja el país y qué preparación va por delante está en la guía de viaje de Marruecos.


